La depresión es uno de los trastornos de salud mental más comunes en la actualidad. Supone una de las razones principales por las que las personas acuden a consulta en busca de estrategias o claves para lidiar con la depresión y que les ayuden a salir de un pozo del que, en muchas ocasiones no se percibe salida pero créeme, la hay.
En este artículo te explicaré qué es lo que la persona que atraviesa por este “túnel sin salida” siente, así como las recomendaciones y propuestas de acción que desde la psicología se llevan a cabo para remontar esta situación y recuperar el equilibrio vital y emocional perdido.
Todo ello te lo explicaré desde mi propia experiencia personal ya que justo hace un año me diagnosticaron este trastorno tras un episodio familiar bastante dramático.
Y, si estás atravesando por una dificultad personal de esta naturaleza, puedes solicitar una sesión de valoración gratuita conmigo para que me comentes en detalle y veamos de qué manera podemos abordar tu situación y ayudarte a salir de ese pozo.
¿Qué es lo que una persona con Trastorno Depresivo experimenta? Mi experiencia personal
Personalmente ya sabía lo que era la depresión ya que personas muy cercanas a mi llevaban años padeciéndola, yendo de profesional en profesional sin acabar de superar el problema.
Fue un episodio familiar bastante extremo lo que colmó el vaso emocional que llevaba varios años llenándose debido a episodios familiares, personal y profesionales adversos (duelos sin trabajar) unidos, cómo no, a los años de la pandemia. En estos años se produjo un despertar de consciencia muy importante en mi y me obligó a replantearme muchos de mis paradigmas y creencias previos. Atravesé la llamada “noche oscura del alma”. Mi cuerpo dijo “basta”.
¿Cómo se manifestó?
- A nivel afectivo: sentí una inmensa tristeza, apatía, desesperanza, desasosiego, abatimiento, desánimo, y disminución de mi capacidad de disfrutar, incluso con aquellas cosas que más me evadían.
- A nivel conductual: experimenté una lentitud muy significativa al moverme. Me costaba incluso levantar un utensilio de cocina, tardaba mucho más tiempo del habitual en caminar trayectos cortos y cada entrenamiento era a un ritmo muy inferior al habitual en mi.
- A nivel cognitivo: claramente mi capacidad de atención, concentración y memoria se vieron disminuidas. La cabeza no funciona como habitualmente. Iba “al ralentí”, igual que mi cuerpo. He de destacar la alteración de mis patrones de sueño, ya que no lograba dormir más de cuatro horas con numerosas interrupciones. Eso todavía mermaba más mi rendimiento en este sentido.
- A nivel social: si ya era selectivo antes de este episodio, durante la depresión mucho más. Necesitaba y quería estar solo, y únicamente compartía lo que me ocurría con personas muy concretas que comprendían mi situación, apoyándome y aconsejándome en cada momento del proceso.
Si te soy sincero, sentía una gran falta de sentido en mi vida. Las cosas no iban como yo deseaba a prácticamente ningún nivel. Sin embargo, hay algo que me caracteriza, y es mi amor propio y mi enorme fuerza de voluntad.
Yo era consciente de lo que me ocurría y de lo que debía hacer para salir de ello. Sabía que no era de un día para otro y que debía respetar el proceso y los tiempos que mi cuerpo y mente dictasen.
¿Cómo salí de ello? Claves para lidiar con la depresión.
Identificando lo que me ocurría y eso lo hice sintiendo, escuchando al cuerpo y sabiendo expresarlo con palabras. Está claro que si no puedes definir lo que te ocurre es muy complicado trazar una línea de soluciones acordes.
Dejando trabajar a las emociones. Está claro que las emociones cumplen su función, y lo que nunca se debe hacer es reprimirlas. Es jodido estar triste y apagado, nadie quiere atravesar ese desierto, pero su función es reparadora y a través de llanto se liberan emociones. Si estas se reprimen puede ocasionar daños mucho mayores. En mi caso, lloraba mucho, me lo permitía, y me daba igual quien me viera y el lugar en el que estuviera.
Tomando responsabilidad y acción para poder irrigar el cerebro y facilitar la creación de nuevas conexiones neuronales con normalidad. Eso pasaba por iniciar movimientos a muchos niveles.
Uno de los síntomas de la depresión como te comenté en el anterior apartado es la total apatia, el abatimiento, y la lentitud en cada movimiento. Por suerte, tengo el ejercicio físico tan integrado que para mi era un automatismo y, aunque a un ritmo muy bajo, me forzaba a caminar, correr y andar en bicicleta. La sangre debía moverse a irrigar el cerebro para facilitar la mejoría.
A su vez, decidí apuntarme al gimnasio al que había acudido los últimos 10 años (hasta la pandemia), ya que había escuchado al Doctor Mario Alonso Puig hablar de los enormes beneficios de entrenar fuerza para las personas con depresión.
Otra de las claves para lidiar con la depresión es tomando conciencia de lo importante que era hablar de cómo me sentía y de las cosas que me pasaban por la cabeza. Para ello recibí el apoyo de una psicóloga especializada en duelos que me ofreció un espacio de confianza para desmenuzar lo que me ocurría y poder digerirlo y trabajarlo mejor.
Ello unido al apoyo de mi círculo familiar más íntimo y a amistades muy cercanas y de gran confianza con las que pude desahogarme y liberarme de sentimientos de culpa y vergüenza.
Aprendiendo cosas nuevas y continuar ejercitando mi mente al ritmo que esta me permitía. Muy lentamente fui recuperando el nivel normal de mis procesos cognitivos a través de actividades como lectura, la cocina, conversaciones enriquecedoras, aprendizaje de nuevas habilidades como la magia, o continuar formándome como astrólogo.
Enfocándome en nuevos proyectos personales y profesionales. Una vez iba recuperando mis sensaciones, mi mente iba funcionando un poco mejor y, dicho sea de paso, el buen tiempo iba asomando. Para ello, traté de marcarme objetivos a largo plazo que únicamente iba a alcanzar si trabajaba en ello día a día. Esta es otra de las claves para lidiar con la depresión
Se trataba de tener pequeñas experiencias de éxito para ir recuperando la confianza perdida.
Estableciendo una buena rutina. La cuál tuviera actividades enriquecedoras y gratificantes que conformaran objetivos ilusionantes y lo suficientemente realistas y ambiciosos. Una de los síntomas de la depresión es la falta de sentido y de ilusión por las cosas. Entre estas actividades se encontraba la meditación, la cuál fue CLAVE para acabar de recuperarme. A través de esta actividad lograba alcanzar un mayor estado de paz.
Otra de las claves para lidiar con la depresión es conseguir un patrón de sueño adecuado. Es muy complicado alcanzar un buen equilibrio emocional si tu descanso no es el óptimo. Debes tener una buena higiene del sueño. Para ello, trata de respetar unos horarios de acostarte y de levantarte, vete a dormir con un nivel de activación bajo, trata de leer un poquito antes de dormir, deja el tel´éfono en otra habitación etc.
Y, aunque parezca que no influye, cambia las sábanas con frecuencia (una vez por semana), y mantén la habitación limpia, fresca y ventilada. Notarás la diferencia.
La última de las claves para lidiar con la depresión es tomar contacto con la naturaleza resultó CLAVE. Tengo la suerte de tener la playa muy cerca de donde vivo. En primavera, bajaba a diario a bañarme en el mar, y estar en la arena, sin móvil, máximo con un libro.
Sin duda era terapéutico. He de añadir que, al practicar ciclismo, también pasaba mucho tiempo en la montaña.
En conclusión
La vida siempre te pone a prueba y cuando crees estar en un gran momento, vuelve a tirarte al suelo para que aprendas algo que te permita evolucionar y elevar tu nivel de conciencia. Si te resistes a ello y/o no haces caso, el siguiente golpe será mucho más potente, te someterá.
Es muy importante mantener la humildad y saber que nadie está libre de sufrir un episodio que te deje literalmente “en la lona”. Y aunque tengas muchísimos recursos (materiales, económicos, cognitivos, sociofamiliares, etc), no estás libre de caer.
Es por ello que, si alguna vez te ves en una situación así, o ahora mismo lo estás sufriendo, acepta la situación, identifica cómo te sientes, habla de ello, permítete llorar, y trata de estar activo y moverte, aunque sea muy lentamente. Todo ello es clave para lidiar con la depresión. Y, si sientes que necesitas ayuda profesional, no dudes en solicitar una sesión de valoración gratuita conmigo. Te escucharé y asesoraré en la medida de lo posible.
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